“Todos conocemos esa cajita, ese cajón o esa bolsa donde quedan medicamentos que alguna vez fueron necesarios, pero que después ya no sabemos qué hacer con ellos. No hablamos solamente de un analgésico común: muchas veces son tratamientos específicos, como antibióticos, psicofármacos, medicación oncológica o fármacos que no se pueden guardar para más adelante ni pasarle a otra persona. Eso no es solidaridad: eso puede ser un riesgo para la salud”, señaló la legisladora. E insistió, con claridad: “No se pueden reutilizar los medicamentos que están vencidos o en desuso. Hay que descartarlos pero como corresponde, para evitar intoxicaciones, proteger a niños y personas mayores, cuidar el agua, el suelo y los animales, impedir la circulación informal y prevenir riesgos como la resistencia antimicrobiana”.