En el invierno pasado, la situación se hizo más difícil con el aumento de casos. Sobre esto, indicó: “Cuando el virus nos pegó más fuerte, tomamos otra vez medidas. Nos dijeron que no iban a servir, pero sí, sirvieron. Si bien el virus siguió, los casos bajaron y nuestro sistema de salud consiguió un pequeño respiro”. Agradeció a todos los trabajadores de la salud. “De nuevo, gracias”, afirmó. Agregó además: “Preparar a la ciudad frente a la emergencia no fue sólo una tarea del Estado. Definimos una estrategia basada en la colaboración y en acuerdos productivos a gran escala con empresas y actores locales. Se produjeron en tiempo récord 450.000 barbijos y 40.000 batas”. “Fuimos la primera ciudad del país en aplicar herramientas específicas para nuestros mayores a través del programa Rosario cuida a sus grandes”, aseguró.