Desde el defensor del pueblo de la Provincia de Formosa hasta los gobernadores de las provincias productoras, pasando por el bloque del Frente de Todos de la Legislatura de Tucumán, en los últimos días se multiplicaron las voces de reclamo en favor de que se use la capacidad fabril ociosa para subir el corte de biodiésel en el diésel y así superar la grave crisis que sufre el país en materia de combustibles. Y el 80% de esas plantas productoras de biocombustibles que trabajan a la mitad de sus posibilidades está en la provincia de Santa Fe. Se trata de 18 empresas que hoy a duras penas sobreviven tras el recorte de su mercado interno a manos de la industria petrolera que prefiere importar gasoil.

































