Uno de los cambios, y el que dio origen a los otros, es la nueva denominación que tiene la entidad y que ahora es Colegio de Profesionales de la Abogacía. Fue el nombre consensuado entre los letrados ante la insistencia de un grupo de mujeres profesionales del derecho que pretendió llamar a la entidad Colegio de Abogados y Abogadas. Cuentan que en el interior de la entidad el debate fue arduo, pero acostumbrados al ejercicio del pliego lograron el entendimiento que ahora terminó de cerrar el Poder Ejecutivo.