El gobierno de Santa Fe salió al cruce de las reformas votadas en la Cámara de Diputados de la Nación, retrotrayendo la ampliación del Régimen de Zona Fría y reduciendo así el número de regiones beneficiadas con subsidios al consumo de gas.
La vocera Virginia Coudannes remarcó que la eliminación de áreas alcanzadas por el beneficio para los consumo de gas “profundiza la brecha” entre la Capital Federal y “el interior productivo”. El ministro Gustavo Puccini contrastó estas medidas con la política del gobierno provincial.

El gobierno de Santa Fe salió al cruce de las reformas votadas en la Cámara de Diputados de la Nación, retrotrayendo la ampliación del Régimen de Zona Fría y reduciendo así el número de regiones beneficiadas con subsidios al consumo de gas.
En caso de obtener sanción definitiva, el proyecto implicará recortes para una serie de departamentos de la provincia de Santa Fe (fundamentalmente del sur), como así también de Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Jujuy y La Rioja.
La propuesta fue aprobada con el voto de los bloques del oficialismo y sus aliados, y rechazada por el grueso de la oposición. En el caso de Santa Fe se opusieron los legisladores del justicialismo, y los miembros del bloque de Provincias Unidas Gisela Scaglia, Pablo Farías y Esteban Paulón.
Este jueves, en conferencia de prensa desarrollada en Rosario, la vocera del gobierno santafesino, Virginia Coudannes, criticó una medida que, según definió, apunta a “profundizar la brecha con el interior productivo”, montada sobre la base del criterio de “recortar, recortar y recortar”.
Y contrastó ese temperamento del Gobierno nacional con el de la provincia, ámbito en el que “venimos trabajando mucho en eficiencia energética, en coordinación con la industria y el comercio”, para preservar el entramado productivo y reducir el impacto sobre la población.
En ese sentido, trajo a colación las afirmaciones sobre el punto de ministro de la Producción, Gustavo Puccini, y de la propia Scaglia.
Puccini remarcó la necesidad de discutir una política energética que contemple las realidades productivas del interior y expresó preocupación por el impacto de la medida sobre la actividad económica provincial.
El ministro señaló que “al dolarizar el costo de un insumo básico como la energía sin amortiguadores federales, se asfixia la competitividad de las provincias” y se “desprotege por completo al entramado productivo del interior”.
“El costo de este ajuste lo van a pagar los ciudadanos del interior en invierno. Al eliminarse de forma generalizada la diferenciación por clima, en la zona central del país y en un contexto económico ya golpeado, vamos a enfrentar el invierno con un aumento de la tarifa de todo el sur santafesino”, añadió.
Asimismo, el titular de la cartera productiva contrastó la política nacional de ajuste con las acciones provinciales: “Frente a un escenario nacional complejo, desde el Gobierno de Santa Fe elegimos el camino de la inversión estratégica.
"Estamos haciendo 6 gasoductos que llevarán gas natural de red a 266 industrias, una obra total de 610 km, conectando a 45 localidades y beneficiando a 120.000 santafesinos, porque tenemos una certeza clara: la energía debe ser la gran palanca que empuje el crecimiento provincial, y no el cuello de botella que frene el potencial de nuestra Provincia”, señaló.
“La Argentina vive una nueva etapa en su matriz energética. Es hora de construir un sistema que respete la realidad productiva y territorial del país. Santa Fe está dispuesta a acompañar ese camino pero de manera justa y ordenada”, concluyó Puccini.
Por su parte, la ex vicegobernadora y actual diputada nacional, sostuvo que comparte la necesidad de discutir una reorganización del sistema de subsidios, pero rechazó el contenido actual de la propuesta: “En el momento más difícil de la economía argentina, le van a aumentar el gas a todos los hogares. Estén o no estén en zona fría”, afirmó.
Scaglia señaló además que el interior argentino continúa afrontando mayores costos de servicios y transporte: “Todos sabemos que el interior paga más caro por el gas y por el transporte”. Para finalizar, expresó: “Es una manta corta que no cubre a nadie y le rompe la billetera a todos”.




