Los diputados plantearon, además, la posibilidad -cuando no, necesidad- de mantener una reunión conjunta también con los senadores provinciales del PJ. Resulta paradójico, pero muchos interpretan que los referentes peronistas de la Cámara Alta tienen más afinidad con diputados de Socialismo, que con los de su propio partido. Allí, se desplegó sobre la mesa la necesidad de convertir en fortaleza lo que a priori, resultaría una debilidad. Esto es, una escasa representatividad del PJ en términos numéricos en la Cámara Baja -sólo siete legisladores-, pero con una capacidad de interacción política más potente -sobre a partir del vínculo y la convivencia con la mayoría opositora- que la que podría traccionar el Senado, donde sí el número de bancas es favorable al oficialismo. De allí, la intención de generar un encuentro conjunto entre gobernador, diputados y senadores.