Las luces de la sala se fueron apagando con la sensación de que la medida intempestiva que tomó la administración central no tuvo otro destinatario que los gobernadores y sus diputados y senadores, quienes pocas horas más tarde, reconocieron que era una buena iniciativa, pero sosteniendo que todavía quedan varios puntos de discrepancia. Entre ellos, las privatizaciones de empresas públicas, las diversas emergencias por el período de un año (económica, financiera, fiscal, previsional, de seguridad, de salud, tarifaria, energética y administrativa), y en particular, el tema de las facultades delegadas al presidente Milei, que para Unión por la Patria pretende tener “superpoderes” con el fin de “intervenirlo todo”. Los disidentes también plantean que esto significa más ajuste, especialmente sobre las provincias.