Las derivaciones judiciales y políticas de la expulsión de Edgardo Kueider de la Cámara alta empezaron a sentirse rápidamente en la sede del Poder Ejecutivo Nacional. Las primeras siguen su curso en Paraguay, pero también en Argentina con la investigación que encabeza la jueza federal Sandra Arroyo Salgado por presunto lavado de dinero agravado, por el que avanza con una serie de allanamientos en lugares vinculados al dirigente entrerriano. En lo que refiere a la administración central, la resultante es la pérdida en un aliado en el Senado, donde al igual que en Diputados, el oficialismo tiene una marcada minoría que podría ampliarse a la hora de tratar temas prioritarios para la Casa Rosada, entre otros, la eliminación de las PASO con el correspondiente debate sobre la financiación de los partidos políticos.



































