Sin embargo, el gobierno insistió en refutar esos guarismos en función de los docentes y asistentes escolares que manifestaron su voluntad de trabajar a través de una declaración jurada. Dicho trámite debían cumplimentarlo los trabajadores de la educación tanto del sector público como privado, estuviesen o no de licencia, y les tocara o no trabajar el día de la huelga. El Poder Ejecutivo anunció, entonces, que en las primeras horas de la mañana, entre el 22 y 24% de los docentes habían llenado el formulario. Y teniendo en cuenta que el trámite puede realizarse hasta el próximo viernes, proyectó que dicho porcentaje crecería al "50 ó 60%". Sobre la disparidad entre lo planteado por los gremio y lo esbozado por el gobierno es que Olivares fundó su intervención.