A dos años y medio de aquel hecho y de esa opinión, la discusión sobre el uso del arma reglamentaria genera una mirada diferente. Según la Ley del Personal Policial, el uniformado está obligado a portar el arma en sus horas de servicio, pero le es opcional fuera de ese segmento. El penitenciario, en cambio, no debe portarla si no está en función. El protagonista de la historia de hace dos semanas incurrió, entonces, en una falta que redundó en el inicio de un sumario administrativo y su pase a disponibilidad. Brilloni consideró, a pesar de ello, que había actuado en legítima defensa y que resuelta su situación, debería volver a trabajar. El actual ministro también planteó que la normativa debe ser modificada, pero en sentido contrario al que había sugerido Sain. A su criterio, y según adelantó a El Litoral, debería evaluarse la pertinencia de la portación del arma de manera obligatoria, en el caso del agente policial, durante las 24 horas. "Hay ciertas cuestiones que hay que revisar, por ejemplo, qué hace un funcionario policial ante un hecho delictivo cuando está de franco. Éstas son las cosas que hoy tenemos que discutir, porque evidentemente las situaciones han cambiado; hay situaciones de excepción que requieren acciones de excepción. Si nosotros podemos tener un funcionario policial que está de franco pero puede actuar ante un hecho delictivo, tiene que hacerlo y va a contar con todo nuestro apoyo", sostuvo. "Es un debate que tenemos que darlo en el Ministerio, en la Justicia y en los espacios legislativos correspondientes", planteó.