El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, reconoció el "atraso" de la Justicia, tanto en el mapa judicial como en los recursos tecnológicos para hacer frente al delito organizado. Y a la vez que garantizó "proactividad" para resolver los problemas de incumbencia específica de ese poder, pidió "ser consultados" en los demás temas que lo involucran. Y remató asegurando que la Corte "se va a mantener independiente de cualquier presión".

































