No ha habido desde el viernes voceros del gobierno provincial que se refiriesen públicamente a los allanamientos realizados en el Ministerio de Seguridad por supuesto espionaje durante la gestión de Marcelo Sain. Tampoco han hablado los fiscales que llevan adelante la investigación. El fin de semana se consumió entre conversaciones que permitiesen rearmar un nuevo gabinete de Seguridad; y reuniones con la plana mayor de la policía. Omar Perotti permanecía en Rosario, donde se esperaban avances para definir los nombres de al menos algunos de los reemplazantes de los doce funcionarios heredados de Sain, y que dieron un portazo en simultáneo con los procedimientos registrados en las sedes ministeriales de Rosario y Santa Fe. De todos modos, según pudo saber El Litoral, los anuncios llegarían sólo una vez que la Casa Gris haya culminado una ronda de diálogo que ya se inició con la Justicia Federal, y continuará esta semana con legisladores e intendentes.




































