La Cámara alta había sido convocada tanto para sesionar en la fecha señalada como en este viernes 27, a las 10. Se optó, pasadas las 18.30, sólo por esta última. Había que ir a “hablar con Omar”. Lo más importante ocurrió -como tantas veces- fuera del recinto de ambas Cámaras. Y las reuniones resultaron: cambiaron, poco a poco, posiciones que parecían irreconciliables y si bien no hubo sesión, todo indica que el Senado aprobará una reforma tributaria (aún en discusión), la adhesión al consenso fiscal, y -a sabiendas que en Diputados no pasarán- algunas de las leyes que declaran la emergencia (se dice que en Seguridad, no).