Finalmente, se reforzó la idea de que habrá dos cortes publicitarios durante la contienda. El primero durará 12 minutos y el último 8, para volver al recinto y hacer un cierre individual para finalizar el debate. Esos momentos están lejos de ser tiempos muertos, ya que cada postulante a la Casa Rosada tendrá tiempo para ir a una especie de búnker personal, sin micrófonos, con cinco personas de confianza y analizar los aspectos y recursos que crean necesarios corregir, aplicar o quitar de cara a los siguientes cruces durante una noche que promete alta tensión política. En esos mismos espacios cerrados, cada figura de la noche tiene un amplio e iluminado espejo para poder maquillarse y practicar. Algunos adelantaron a El Litoral que llegarán a ese lugar a las 17 para prepararse, ensayar sus estrategias y esperar en máxima concentración la llegada de las 21... cuando no quedará más que enfrentar a las cámaras y a los otros que buscan la presidencia de la Nación.