En los primeros tiempos del caserío venadense, a fines del siglo XIX, la nomenclatura incluía varios nombres femeninos de íntima relación con el fundador Eduardo Casey y el creador del plano original, el agrimensor Warner, pero a partir de 1910, cuando el gobierno central impone una serie de próceres de la nacionalidad para nominar las arterias en todo el país, las mujeres fueron invisibilizadas en Venado Tuerto. Recién varios decenios más tarde, con la llegada del peronismo al poder político, en las décadas del 40 y el 50, donde la figura de Eva Duarte de Perón adquiere gran relevancia, a nivel local se asigna su nombre a la avenida Hipólito Yrigoyen. Pero, enseguida, irrumpió la llamada Revolución Libertadora, en la ciudad asumió como interventor Manuel Imperiale y una de sus primeras medidas fue dejar las cosas como estaban. “Ese escenario de mujeres invisibilizadas siguió hasta el final de la última dictadura, cuando se dio a una plaza el nombre de la maestra riojana Rosario Vera Peñaloza”, especificó García. “Ya en democracia, aparecieron tímidamente en la nomenclatura algunas mujeres argentinas, pero no venadenses, y hoy, uno de los objetivos, con 140 años de vida como comunidad, es reconocer por sus méritos a mujeres de nuestro medio”, acotó.