Días atrás, la Plaza Rivadavia, en la localidad santafesina de Firmat, se llenó de pájaros. Pero no se trató de una primavera adelantada, sino que las aves, concretamente grullas, salieron de las manos de los 1.400 alumnos de las tres escuelas secundarias de la ciudad y se convirtieron en una excusa para unir a los estudiantes, hacerlos reflexionar sobre la violencia y mostrar a todos los ciudadanos que pueden trabajar en conjunto.




































