El 8 de julio el joven recibió un llamado telefónico de un número con característica 223 (zona de Mar de Plata) donde una persona se identificó como Alejandro Darío Torres, comisario de la DDI, asegurándole que se encontraba con los familiares de una menor de edad con la que él estuvo chateando. Paso seguido, le expresó que para evitar problemas judiciales debía realizar una transferencia por Mercado Pago de 50.000 pesos, y de esa manera evitarían que se radique la denuncia. La víctima accedió al pedido, pero la extorsión continuó y depositó 150.000 pesos más a una cuenta a nombre de Rubén Alejandro L.