Patricio Dobal
Siempre los desarrollos vinculados a la innovación suelen apuntar a resolver una necesidad determinada y en el caso personal del santafesino Diego Gallardo, fue una agria experiencia propia la que lo llevó a pensar en la solución que ahora está cerca de ver la luz. El técnico informático de 50 años hace algunos años sufrió problemas cardíacos y debió lidiar con un sinnúmero de estudios médicos para llegar al foco del problema. El peregrinar por consultorios y varias internaciones en pocos meses lo obligaron a llevar siempre un voluminoso portafolio consigo donde estaba toda su historia clínica.


































