Un microciclo de teatro infantil convierte a Reconquista en un espacio de creación y experimentación escénica
El Microciclo de Teatro Infantil, ganador del Fondo Cultural Municipal, reúne en Reconquista a dos elencos especializados en artes para las infancias. La propuesta combina investigación escénica, intercambio de poéticas y producción colectiva, entendiendo al teatro como un espacio de experimentación, juego y construcción de sentidos compartidos.
Un microciclo de teatro infantil convierte a Reconquista en un espacio de creación y experimentación escénica
Más allá de la agenda puntual de funciones y talleres que se desarrollan en Reconquista durante este penúltimo fin de semana de enero, el Microciclo de Teatro Infantil impulsado por la Municipalidad, a través de la Secretaría de Cultura, se presenta como una experiencia de fuerte densidad conceptual.
El proyecto, ganador del Fondo Cultural Municipal, surge del trabajo conjunto de dos colectivos especializados en artes escénicas para niños y niñas: Lá Teatral, dirigido por Mariana Gómez Sandrigo, y Troupe Vagabunda, bajo la conducción de Paula Schenone.
Lejos de limitarse a la exhibición de obras terminadas, el microciclo se concibe como una instancia intensiva de clínica, creación y producción escénica, en la que ambos elencos ponen en diálogo sus trayectorias, metodologías de trabajo y universos poéticos.
El teatro como espacio de investigación y cruce de lenguajes
Desde esta perspectiva, el proyecto se apoya en una exploración profunda del lenguaje teatral y de sus múltiples soportes expresivos.
El kamishibai, la narración oral escénica, los títeres, las sombras y los dispositivos visuales proyectados funcionan no solo como recursos formales, sino como disparadores para la construcción de nuevas dramaturgias breves, pensadas específicamente para el universo infantil.
Ensayos, revisión de obras, diseño de luces, construcción de objetos escénicos y registro del proceso forman parte de un trabajo que prioriza la reflexión colectiva sobre el hacer artístico. El microciclo se transforma así en un laboratorio escénico donde la práctica y el pensamiento se retroalimentan de manera constante.
Obras en diálogo y procesos compartidos
Las piezas Anne Cuentacuentera y Cuentos en Kamishibai operan como eje de intercambio entre ambos grupos. A partir de estas obras, el proyecto propone revisar materiales ya creados a la luz de nuevas miradas, experiencias y sensibilidades.
El objetivo no es solo actualizar las puestas, sino generar escenas renovadas que den cuenta de un proceso compartido. La muestra final, en ese sentido, no se entiende como un cierre tradicional, sino como la expresión visible de un recorrido colectivo, abierto y en permanente transformación.
Uno de los aspectos centrales de la propuesta es su concepción del teatro para las infancias como un territorio fértil para la experimentación estética y el juego simbólico. La creación destinada a niños y niñas no aparece aquí como un formato menor, sino como un espacio privilegiado para la construcción de sentidos colectivos y el encuentro intergeneracional.
El microciclo contempla, además, instancias de devolución y socialización del proceso creativo, invitando a niños, niñas y adultos a participar activamente de lo que sucede en escena y a reconocerse como parte del acontecimiento teatral.
Trayectorias que sostienen la propuesta
El proyecto encuentra un sólido respaldo en las trayectorias de sus impulsoras. Paula Schenone, titiritera e ilustradora nacida en Reconquista, desarrolla desde hace más de una década su labor artística en la ciudad de Pergamino, donde posee su casa-taller.
A lo largo de su carrera trabajó en el diseño y realización de títeres y escenografías, así como en la interpretación de numerosas obras teatrales, combinando la plástica con la dramaturgia y la exploración de diversos materiales.
Su recorrido se completa con una intensa labor pedagógica y una prolífica producción como ilustradora y artista visual, con participación en muestras y publicaciones en distintos países de América del Sur.
Por su parte, Mariana Gómez Sandrigo, directora y profesora de teatro, nació en Reconquista y reside actualmente en Chos Malal, provincia del Neuquén, donde se desempeña como docente en niveles medio y superior.
Con una extensa trayectoria como gestora cultural y formadora, coordinó durante siete años el Festival de Teatro Vocacional del Norte Santafesino y dictó talleres en Santa Fe, Río Negro y Neuquén.
Es fundadora y directora de la compañía teatral LÁ, desde donde impulsa proyectos de producción, formación y reflexión escénica, con un fuerte compromiso con las infancias, la educación y los derechos culturales.