Los robos ocurren a diario en distintos barrios de la ciudad de San Cristóbal, en el noroeste provincial. A esta preocupación constante se suman los hechos de vandalismo porque los ladrones, para ingresar a una vivienda rompen una puerta o una ventana que el propietario luego debe reparar, tenga o no el dinero, ya que no puede dormir con alguna abertura violentada.

































