-El 6 de agosto de 2013 habíamos entrado en guardia, como todos los días en horario normal. Eran aproximadamente las 9.30 cuando se escuchó una fuerte explosión, todos salimos afuera del cuartel porque no sabíamos qué había pasado. A los pocos segundos, sonó la alarma de incendio, nos habían dicho que era una explosión de caldera en la planta baja de un edificio, en calle Salta, con gente atrapada. Por lo que se partió con una primera dotación de incendios, con personal capacitado y con una dotación de rescate. Al llegar al lugar, nos encontramos con un panorama bastante desolador. Había heridos en la calle, escombros y focos de fuego, por lo que se empezó a tratar de ver cómo llegábamos a esa gente que estaba en problemas. Procedimos a ascender por un edificio lindero hasta el décimo piso, pasando de balcón a balcón. Con los bomberos pudimos ir rescatando a la gente que estaba con vida, y entramos a los departamentos donde, en ese primer momento, se pudo rescatar a una pareja que estaba en el décimo piso, ya totalmente colapsado. Se siguió descendiendo y pasando por la parte exterior del edificio entre medio de los escombros, encontramos a una familia completa.