Cerca del mediodía, y con un calor intenso, los pastores Méndez, primero, y Slachta, después, en representación de la Iglesia de la ciudad, compartieron una bendición y la alegría por este nuevo comienzo. Les siguió la concejala Gisela Reynoso, remarcando el trabajo permanente que debió realizarse para llegar a la firma del documento de escritura traslativa de dominio. En sus palabras: “este es un día histórico para la ciudad, porque cuando hablamos de Municipalidad, hablamos de todos los rufinenses, y este predio hoy pasa a ser parte de todos nosotros. Creo que es un gran motivo para festejar, lo soñamos y llegó. Vamos a necesitar, sin dudas, el apoyo del sector privado para desplegar todo su potencial, instalar emprendimientos y potenciarlo aún más, pero entre todos vamos a desarrollar este nuevo patrimonio municipal para el disfrute de toda la comunidad”.