La vacuna contra el COVID-19 Sputnik V fue desarrollada por el Instituto Gamaleya de la Federación Rusa, y se convirtió en la primera autorizada en el mundo. Ya 69 países se han sumado para autorizarla para uso de emergencia en su población, como respuesta a la pandemia, y han hecho acuerdos de compra de dosis. Se trata de una vacuna con vector viral no replicativo, con un esquema de dos dosis diferentes. Desde marzo, la producción y la entrega desde Rusia del segundo componente se demoró y hoy millones de personas esperan con angustia recibir la dosis para completar el esquema. El 22 de julio pasado, eran casi 6,6 millones de personas en la Argentina en esa situación.



































