La vacuna Sputnik V producida en Rusia –y uno de los fármacos que se aplican en la Argentina- sigue encontrando problemas para su aprobación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo multilateral confirmó la semana pasada que suspendió el proceso para darle su aval a las dosis rusas por infracciones detectadas durante la inspección en una de sus plantas en mayo pasado.

































