Suele afectar a las articulaciones de las manos, las rodillas, los pies, la espalda. Este malestar puede durar desde unos pocos minutos hasta varias horas y puede variar en su intensidad. "A menudo, el paciente nos dice que tiene la sensación de estar entumecido, atascado. Esto puede resultar debilitante y dificultar las actividades de la vida cotidiana. Pero a medida que la persona se mueve y realiza algunos ejercicios suaves, la rigidez tiende a disminuir ", explicó a El Litoral Gabriela Bortolotto, reumatóloga.