Al igual que ocurre con las vacunas de Pfizer y Moderna, Sinopharm puso el foco en la población pediátrica. Según los resultados de la fase 1/2 de su desarrollo en nenes de entre tres y 17 años, publicado en The Lancet Infectious Diseases, el suero demostró ser seguro y generó una “fuerte respuesta inmunitaria tras dos dosis”.



































