A dos años de haberse dado a conocer desde este medio el caso de Luca, un pequeño del centro-oeste santafesino que padecía una rara enfermedad, la vida de toda la familia tuvo una auténtica vuelta al sol, tanto por el giro en la salud del niño de 3 años como porque esa luz solar, que tan mal le hacía, hoy empieza a ser una caricia al alma.


































