El tiempo vuela, incluso para la realeza que decidió dejar de serlo. Ayer se conmemoraron ocho años desde que contrajeron matrimonio en la mítica Capilla de San Jorge, en Windsor, Meghan Markle y el príncipe Harry demostraron que la llama de su amor sigue intacta. En una jornada marcada por la nostalgia y la celebración, la actriz sacudió el universo digital al compartir postales íntimas y nunca antes vistas de su enlace matrimonial, permitiendo a sus seguidores espiar la privacidad de los festejos de la pareja.



































