Salvador Plasencia, un médico de 43 años de Los Ángeles, se presentó este martes ante la justicia federal y admitió haber distribuido ketamina ilegalmente al actor Matthew Perry. Según los documentos del caso, Plasencia facilitó el acceso del actor a la sustancia incluso fuera de su consultorio, llegando a entregársela en su domicilio o dentro de un vehículo.


































