El acusado de asesinar de al menos seis disparos al quiosquero Roberto Sabo, durante un asalto cometido ayer en la localidad bonaerense de Ramos Mejía, se negó esta tarde a declarar ante el fiscal de la causa, lloró en la audiencia y rogó "por favor" que no le "pidan prisión perpetua", informaron fuentes judiciales.

































