Más adelante, el fiscal explicó también que “el condenado no presentaba ningún antecedente, y la investigación se inició a partir de que la víctima llegó llorando a la casa de su madre, después del abuso, y resultando que el remisero conocía a los familiares, la acercó a ese domicilio, le dijo que era linda y le pidió que no cuente nada”. Tras cartón, “la madre la vio en el estado en que se encontraba, la llevó al Samco y luego a la Comisaría de la Mujer de Coronda, se hizo una primera denuncia, pero por vergüenza la joven dijo que eran tocamientos solamente, sin embargo cuando ella se bañó y la mamá observó las lesiones, decidió ampliar la denuncia”.