Como todos los días, María salió del trabajo, a las cuatro de la tarde. Estaba en Santa Fe y su madre la había llamado varias veces, pero ella no se alarmó y se recostó un rato. A las seis, cuando se despertó, le devolvió la llamada para preguntarle qué había pasado y ella le dijo sin rodeos: "¡La Ceci desapareció!". No lo pensó dos veces, le contó a su pareja y salieron en camioneta, directo a la casa materna, en San José del Rincón. Era viernes 13 de septiembre de 2019 y Cecilia Burgadt, su vecina y amiga, efectivamente había desaparecido.


Atención para mujeres en situación de violencia































