La mañana del martes en Colastiné tuvo el espesor de un drama que podría haber terminado en sangre. A las ocho en punto, en una vivienda precaria del sector conocido como Puerto Obligado, un hombre de 63 años mantenía retenida contra su voluntad a su expareja, una mujer de 60 años, bajo amenazas de muerte y rodeado de armas cargadas.


































