La Justicia de Rosario condenó a los 16 integrantes de una organización que montaba empresas ficticias para comercializar facturas apócrifas, que permitían a los compradores evadir al fisco en un monto equivalente a unos US$ 20 millones, al reducir las bases imponibles para el cálculo de los impuestos a las Ganancias y al Valor Agregado (IVA).

































