Lucas Filardi, uno de los amigos de Fernando Báez Sosa que se encontraba con él la madrugada del crimen en Villa Gesell, declaró este martes que los rugbiers acusados de asesinarlo le dieron "primeramente piñas" y luego de que cayó al piso lo siguieron golpeando con "patadas en el pecho y en la cabeza".




































