Un doble crimen con sello sicario estremeció la noche del sábado en Rosario. Poco antes de las 22, una ráfaga de disparos acabó con la vida de Andrés ‘Pillín’ Bracamonte, quien por más de un cuarto de siglo manejó la barra brava del club Rosario Central. En ese ataque, perpetrado a menos de 400 metros del estadio Gigante de Arroyito casi una hora después del final del partido que Central jugó contra San Lorenzo, también murió el segundo al comando de la barra, Raúl ‘Rana’ Attardo. Hace 3 meses, en otro ataque similar, también registrado después de un partido, una bala le había rozado la espalda.


































