Cuidacoches preso: para el juez "la muerte no se produjo sólo por efecto del destino"
El juez Nicolás Falkenberg ordenó la prisión preventiva para un joven de 19 años, acusado de asestar una puñalada en el abdomen a un conductor que se rehusó a pagar por haber estado estacionado en una dársena pública.
Cuidacoches preso: para el juez "la muerte no se produjo sólo por efecto del destino"
Una puñalada de 3 cm de profundidad en el abdomen de un hombre de 58 años que, en pleno centro santafesino, se negó a pagar por el supuesto servicio de cuidado de su auto, reavivó la polémica por la presencia de cuidacoches en los espacios público de la ciudad de Santa Fe.
El caso llegó a los Tribunales de Santa Fe y este lunes, el juez Nicolás Falkenberg, dispuso la prisión preventiva para Lázaro Joaquín Giménez, un joven de 19 años que vive en Villa del Parque y que hasta comienzos de mes cuidaba autos en las dársenas de bulevar Pellegrini y calle San Jerónimo.
El juez Falkenberg dispuso la prisión preventiva para Lázaro Joaquín Giménez (19). Foto: Manuel Fabatía
El magistrado tomó por válidos los argumentos del fiscal de la Unidad Especial de Homicidios del MPA, Andrés Marchi, que el viernes pasado imputó a Giménez como autor del delito de “homicidio simple” en grado de tentativa y esta mañana solicitó la imposición de la cautelar de máxima.
“Efecto del destino”
“La muerte no se produjo sólo por efecto del destino”, dijo el Dr. Falkenberg, al referir sobre la pertinencia de la calificación legal más gravosa adoptada por la fiscalía.
En tanto, rechazó la propuesta por el Ministerio Público de la Defensa, que intentó imponer la calificación de “lesiones leves”, ya que la herida no provocó daños en órganos vitales y según el esquema médico tiene un tiempo de curación de 14 días.
Una vez acreditada la materialidad del hecho y la autoría por parte de Giménez -dos cuestiones no controvertidas en audiencia-, el juez Falkenberg remarcó en cuanto a la conducta reprochada que “objetivamente permite inferir una intencionalidad” por parte del agresor.
“No hay duda que es una zona vital (del cuerpo), ni que la lesión ha sido con una intensidad tal que puso en riesgo a la víctima”, señaló y agregó que “la herida ha tenido cierta profundidad que permite inferir el empleo de una fuerza” cuyo resultado podría haber sido fatal.
Conducta “iracunda”
Falkenberg se expidió también sobre el monto de la pena que podría caberle a Giménez en caso de ser condenado en un juicio oral. “Indefectiblemente será de ejecución efectiva”, apuntó y luego se expidió sobre la existencia de riesgos procesales tales como el peligro de fuga y entorpecimiento probatorio.
Particularmente, puso énfasis en la conducta “iracunda” de Giménez, de quien “poco se puede esperar con estos antecedentes”, dijo al referirse a los hechos recientes.
Además alertó que dada la informalidad de su trabajo como cuidacoches, de quedar en libertad “podría realizar la actividad en cualquier otro lugar” de la ciudad, poniendo en riesgo incluso a potenciales nuevas víctimas. Por último, resaltó que si “a plena luz del día se comportó como lo hizo, no se puede esperar sujeción al proceso”.
Medidas alternativas
Previamente, la defensora pública Soledad Estrada, ofreció alternativas a la prisión preventiva para su pupilo, entre las que postuló una medida de distancia de 1.500 metros de la zona del hecho; así como de la víctima y los potenciales testigos.
También recalcó que el detenido no cuenta con antecedentes penales condenatorios y que “es su primer contacto con el sistema” penal.
Respecto de la intencionalidad del hecho, la Dra. Estrada sostuvo que el ataque “no puede interpretarse con la idea de quitarle la vida, sino de la bronca por esperar un dinero que no llegó”.
“Habitual del lugar”
Un dato surgido de la audiencia que pone a las claras la vigencia de una problemática abordada por el municipio, pero no resuelta todavía, surge de las declaraciones de los testigos quienes señalaron a Giménez por su nombre y lo sindicaron como “un habitual del lugar”.
El hecho violento ocurrió el domingo 1 de febrero, en la zona de dársenas de bulevar y San Jerónimo, a las 12.40 del mediodía, delante de mucha gente y bajo las cámaras de seguridad públicas y privadas que hay en la zona.
El caso expone la vigencia de una problemática abordada por el municipio, pero no resuelta. Foto: El Litoral
La reconstrucción material marca que el conductor se subió a su auto Citröen C3 blanco, puso marcha atrás y estaba dispuesto a salir cuando fue increpado por un muchacho de short rojo y con el torso descubierto.
Aunque no se registró el diálogo, la propia víctima declaró que fue por la negativa a pagar por estar estacionado en el espacio público que el joven comenzó a patear la puerta y el espejo retrovisor del lado del conductor.
El hombre descendió del vehículo para detener la agresión, pero el cuidacoches continuó con los insultos y emprendió a golpes, hasta que sacó un arma blanca de 20 cm de hoja que escondía en su zapatilla derecha y le asestó la puñalada en las costillas.
Asistencia y captura
Mientras la víctima era asistida por personal policial y de la Guardia de Seguridad Urbana de la municipalidad, quienes procuraron la llegada de una ambulancia para su traslado al hospital Cullen, se montó un operativo de búsqueda en las inmediaciones para dar con el autor que había escapado por calle San Jerónimo rumbo al norte.
Alrededor de las 13.15, es decir media hora después de cometido el hecho, Giménez fue alcanzado en Cándido Pujato y pasaje Drago, con la misma vestimenta y calzado con el que fue descrito por los testigos, e incluso se le secuestró el cuchillo, que había vuelto a esconder en su zapatilla derecha.