La denuncia por Trata de personas presentada en la Justicia Federal abrió una nueva etapa en la investigación por el llamado “geriátrico del horror” de barrio Nuevo Horizonte. Y detrás de la discusión sobre la posible existencia de una red de explotación aparece una pregunta todavía más incómoda: ¿qué hicieron quienes tenían la obligación de proteger a esas personas?

































