El empresario Francisco Sáenz Valiente fue procesado este miércoles sin prisión preventiva, pero con la obligación de tener que usar una tobillera electrónica por el "homicidio culposo" y la "facilitación de drogas" a Emmily Rodrigues, la modelo brasileña que hace casi tres meses murió tras caer por la ventana del departamento del imputado en Retiro.
































