El empresario maderero Alberto Dolinsky, condenado a finales de 2020 a 15 años de prisión por el abuso sexual a una niña de 11 años, solicitó un cambio en la medida de control de la prisión domiciliaria con la que fue beneficiado. El pedido para quitarle la tobillera electrónica fue rechazado por el juez Octavio Silva.




































