A menos de una semana del crimen que sacudió al sur de la ciudad, la investigación dio un paso decisivo. Este jueves por la mañana, la fiscal María Laura Urquiza confirmó la detención del principal sospechoso por el homicidio de Mauro Nicolás Gómez, ocurrido el viernes pasado en la zona de Zavalla al 1900.
La escena se activó temprano. Personal policial irrumpió en una vivienda de pasaje Romero al 9300, en barrio Santa Rita, con una orden judicial concreta: dar con el presunto autor del disparo que terminó con la vida de Mauro Gómez, de 33 años.
El operativo fue exitoso. Allí se concretó la detención del sospechoso y el secuestro de elementos considerados de alto interés para la causa: vestimentas, un teléfono celular y varias armas de fuego, entre ellas una pistola de calibre similar a la utilizada en el homicidio.
“Tenían en su poder un arma de calibre compatible, y además evidencia que indica que esta persona habría poseído en algún momento el arma con la cual se cometió el hecho”, explicó Urquiza en conferencia de prensa.
El arma y el celular
Si bien el arma hallada no fue confirmada aún como la homicida, la fiscal remarcó que el análisis balístico será determinante. Lo mismo ocurrirá con el teléfono celular secuestrado, que podría aportar datos claves sobre contactos previos, movimientos y comunicaciones entre los involucrados.
Fiscal María Laura Urquiza, a cargo de la investigación. Foto: archivo El Litoral“El resultado lo arrojarán las pericias oportunas, pero esperamos que así sea”, sostuvo la fiscal, dejando abierta la expectativa sobre lo que puedan revelar los informes técnicos.
Cámaras, obstáculos y una escena confusa
La investigación se apoyó fuertemente en el análisis de cámaras de seguridad, aunque no sin dificultades. En la zona del hecho, un camión estacionado obstaculizó parte de la visual, lo que complicó la obtención de imágenes claras.
“En un principio fue una situación confusa por la ubicación y los ángulos de las cámaras”, reconoció Urquiza. Sin embargo, el trabajo acelerado del personal de la PDI permitió reconstruir la secuencia.
A menos de una semana del crimen, la fiscal destacó el avance logrado en un plazo “realmente corto” para una causa de esta complejidad.
Intento de robo y muerte
La hipótesis que hoy guía la investigación es contundente: se trató de un intento de robo que terminó de la peor manera. Según explicó Urquiza, en el hecho participaron varias personas, entre ellas la víctima fatal y su hermano —quien ya se encuentra detenido— junto a otros individuos que todavía están bajo investigación.
En ese contexto, una situación violenta derivó en el disparo que provocó la muerte de Gómez. “Eso es lo que está claro hasta este momento”, resumió la fiscal.
Encapuchados y motos
Las filmaciones analizadas revelan más detalles inquietantes. Al menos dos personas encapuchadas aparecen en los registros y se movilizaban en motocicletas. No actuaron solas ni de manera improvisada.
La escena muestra una logística previa y un movimiento coordinado que refuerza la hipótesis de un delito planificado.
El rol del “arbolito”
Uno de los datos más sensibles que confirmó la fiscal es el perfil del detenido. Se trata de un hombre identificado como cambista informal, conocido popularmente como “arbolito”.
Según la investigación, habría concurrido al lugar del hecho con una cita previa para realizar una operación de cambio de dólares, lo que habría sido utilizado como señuelo por los autores del robo.
La clave para llegar a su identificación fue el seguimiento de un automóvil que llegó a la escena minutos antes del crimen y se retiró poco después.
A través de un exhaustivo rastreo por distintas cámaras de seguridad de la ciudad, los investigadores lograron seguir su recorrido hasta la zona céntrica, donde se lo observa descender del vehículo. “De esa manera pudimos establecer su identidad”, explicó Urquiza.
Investigación en curso
Mientras las pericias avanzan y se analizan nuevos elementos, la causa sigue abierta. Hay más personas bajo la lupa judicial y no se descartan nuevas imputaciones en los próximos días.
Por ahora, la detención del principal sospechoso marca un punto de inflexión en una investigación que, desde el inicio, estuvo atravesada por la violencia, la clandestinidad y una trama que va mucho más allá de un simple hecho de sangre.