Otra vez, la inseguridad golpeó de lleno en un espacio que debería estar protegido: el Centro de Salud “Padre Cobos”, en Pedro de Vega 3800 de la ciudad de Santa Fe. Delincuentes ingresaron durante la madrugada, se llevaron medicamentos y electrodomésticos, y dejaron tras de sí un panorama desolador.


































