Luego de recibir frases amedrentadoras, donde le decían que tenían guardias montadas frente a su casa y gente buscando a sus familiares que viven en localidades del interior de la provincia, la comerciante realizó la denuncia pertinente. Así se pudo desbaratar a la banda.
Su modus operandi era claro: ofrecían préstamos y exigían el pago de cuotas diarias o semanales con una tasa de interés o intereses por mora desproporcionados al monto otorgado, y superior a la tasa de mercado. Se aprovechaban de la necesidad e inexperiencia de las personas, a quienes les hacían dar o prometer intereses o ventajas pecuniarias que superaban con creces a la prestación, u otorgar recaudos o garantías de carácter extorsivo.
Los detenidos fueron imputados ante los jueces Susana Luna y Sergio Carraro, como jefe y miembros de una “asociación ilícita” y coautores del delito de “usura”. Además, a Leonardo G. se le atribuyó la autoría de “amenazas coactivas”. La fiscal Urquiza solicitó audiencias para el tratamiento de medidas cautelares, que se realizarán los días domingo y lunes.