En la tarde del miércoles 18 de octubre, en el Centro de Justicia Penal ubicado en la zona sur de Rosario, el por ahora único detenido por el crimen de Ivana Garcilazo, la simpatizante de Rosario Central que murió tras recibir un piedrazo en el cráneo en el atardecer del 30 de septiembre pasado, cuando volvía a su casa luego de presenciar el partido entre Rosario Central y Newell’s Old Boys, fue acusado como uno de los autores del asesinato. El fiscal del caso, Gastón Ávila, pidió que quede en prisión preventiva por el plazo de ley (dos años), solicitud que fue avalada por el juez Florentino Malaponte.



































