El jubilado de 87 años asesinado ayer al ser atado y golpeado junto a su esposa por un grupo de delincuentes que asaltó su vivienda de la localidad balnearia de Villa Gesell, murió asfixiado con una bufanda y un cable telefónico, según determinó hoy el informe preliminar de la autopsia, informaron fuentes judiciales.


































