En los últimos días, la entrerriana Nahir Galarza, quien cumple una condena de prisión perpetua por el asesinato de su exnovio en 2017, volvió a estar en el foco de la atención pública debido a la aparición de perfiles falsos en redes sociales que utilizan su imagen en publicaciones manipuladas con inteligencia artificial (IA).
La denuncia —hecha pública a través de sus allegados— advierte sobre la circulación de contenidos engañosos que podrían confundir a usuarios desprevenidos y derivar en fraudes o pedidos de dinero bajo falsos pretextos.
La denuncia fye hecha pública a través de sus allegadosCirculación de imágenes alteradas
Fuentes cercanas a Galarza señalaron que en plataformas como Facebook e Instagram comenzaron a multiplicarse cuentas con su nombre o con su imagen, muchas de las cuales no pertenecen a ella ni forman parte de su círculo real.
En esos perfiles se comparten fotos supuestamente suyas, algunas generadas o retocadas mediante herramientas de IA, en contextos que no guardan relación con su vida actual ni con su situación legal.
Una de las publicaciones virales muestra a una figura con un teléfono celular de alta gama —en ese caso un iPhone— con un texto que insinúa que la joven habría adquirido el dispositivo promocionando productos o pidiendo dinero a sus seguidores.
En plataformas como Facebook e Instagram comenzaron a multiplicarse cuentas con su nombre e imagenSobre este tipo de posteos, el entorno de Galarza aclaró que son falsos, que ella no solicita dinero ni realiza colectas en línea, y que tampoco “nunca lo hará”.
La denuncia se enmarca en un fenómeno global: la proliferación de imágenes y perfiles generados o modificados por IA sin autorización de las personas que aparecen en ellos. Esta práctica no solo puede afectar la reputación y la vida privada, sino que también abre puertas a estafas, suplantación de identidad y desinformación.
Aunque no siempre hay una intención criminal clara detrás, la difusión de material manipulado con fines comerciales o de notoriedad es una realidad en crecimiento en redes sociales.
El entorno de la joven recomendó a quienes se topen con este tipo de publicaciones que no transfieran dinero ni interactúen con cuentas que aseguren estar vinculadas a ella, ya que, además de falsas, podrían buscar sacar provecho económico de usuarios con buena fe.
Su figura continuó siendo objeto de atención mediática y pública, lo que facilitó la creación de fanpagesEl contexto de su situación y la presencia en redes
Nahir Galarza, de 27 años, fue condenada en 2018 a prisión perpetua por homicidio calificado por el vínculo tras confesar el asesinato de su exnovio, Fernando Pastorizzo, en diciembre de 2017 en Gualeguaychú, Entre Ríos. Desde entonces permanece detenida en la Unidad Penal N°6 de Paraná, donde cumple la pena en un pabellón con otras internas.
La joven, que antes de su detención tenía presencia activa en redes sociales, dejó de tener contacto directo con plataformas digitales desde 2019, cuando su último uso fue investigado por las autoridades penitenciarias y derivó en sanciones al interior del penal. A partir de ese momento, no volvió a administrar cuentas propias en redes.
La foto fake de Nahir Galarza que circula en FacebookSin embargo, su figura continuó siendo objeto de atención mediática y pública, lo que facilitó la creación de fanpages, perfiles sin verificación y comunidades que giran en torno a su caso. Muchos de estos espacios mezclan contenido real con especulativo o incluso manipulaciones digitales, como ocurre ahora con las imágenes generadas por IA.
El interés social en torno a Galarza —que incluye tanto críticas como seguidores— ha sido constante desde el primer día del caso, y le ha valido una presencia prolongada en medios y redes, aun cuando ella misma no interactúa directamente con esas plataformas.
En este contexto, los expertos en seguridad digital advierten que la fácil disponibilidad de herramientas de IA para generar rostros, escenas y montajes hiperrealistas incrementa el riesgo de que perfiles falsos se aprovechen de identidades ajenas.
Nahir Galarza denuncia que modifican su imagen con IAEstas prácticas no solo afectan a figuras públicas, sino también a usuarios comunes que pueden ver su imagen distorsionada y usada sin consentimiento.
La situación también plantea desafíos a las mismas plataformas de redes sociales, que deben equilibrar la libertad de expresión con la protección de la integridad de los usuarios y el respeto por la privacidad.
La detección de contenidos generados por IA y la eliminación o señalización de cuentas falsas es una tarea compleja para las empresas tecnológicas, que en muchos casos requiere denuncias formales y procesos demorados.