Se entregó el mecánico acusado de ser el jefe de una banda criminal que cometió al menos seis robos en tres meses, dejando en el último a un policía baleado. El hombre fue imputado y quedó en prisión preventiva, tras lo cual las fiscales María Laura Urquiza y Mariela Jiménez llevaron ante la Justicia a quien lo ayudó a esconderse, acusado de “encubrimiento calificado”.



































