Hay silencios que pesan más que las palabras. En San Jerónimo Norte, desde el fin de semana, uno de esos silencios se instaló con fuerza: el de lo que todavía no se sabe. Un muchacho de 21 años lucha por sobrevivir tras haber sufrido gravísimas lesiones, mientras la investigación avanza a ciegas y sin responsables identificados.


































