"Se sufre cuando uno sale a la puerta", lamenta Rodolfo Jozami, un expolicía de 53 años que desde octubre pasado enfrenta una causa judicial por abuso de arma, cuando en un principio fue él quien pidió ayuda a las autoridades advirtiendo de la presencia de un perro peligroso en las calles de su barrio, pero no le hicieron caso.


































