Juan Abel "Quique" Leiva fue condenado por ser uno de los dos jefes de una asociación ilícita integrada por miembros de una facción de la barrabrava del Club Atlético Colón conocida como "Los De Siempre". Se le impusieron cinco años de prisión y se lo declaró reincidente, pero la pena se unificó en 32 años, a raíz de otra condena anterior que ya pesaba sobre él por la autoría de un homicidio.



































